
Recientemente, dos casos de asaltos sexuales se han reportado en el campus de la Universidad de California en Santa Cruz. Los incidentes ocurrieron el 20 de febrero y el 7 de marzo, afectando a miembros de la comunidad universitaria. La universidad y las autoridades locales están colaborando para proporcionar apoyo a las víctimas y fortalecer las medidas de seguridad en el campus.
El sospechoso de estos dos incidentes ha sido descrito como un hombre blanco, en sus veinte años, de complexión delgada, con cabello oscuro hasta los hombros y ojos oscuros. Según Scott Hernández, portavoz de la universidad, el 7 de marzo, tras el último asalto sexual, el Departamento de Policía de la Universidad emitió una alerta tras la fuga del sospechoso, y se incrementaron las patrullas y la visibilidad en el campus.
Las autoridades también sugieren que los estudiantes eviten caminar solos por el campus durante la noche. Además, la universidad ha instalado teléfonos de emergencia en varios puntos del campus, facilitando la comunicación directa con la policía. Asimismo, está disponible el programa de “Rutas Seguras” para garantizar que los estudiantes puedan llegar a sus destinos con mayor seguridad.
Sophia La Geuesse, estudiante de la universidad, expresó su preocupación tras los asaltos y compartió su experiencia personal sobre cómo ha cambiado su comportamiento desde que estos incidentes ocurrieron. Sophia, quien anteriormente vivía en los dormitorios universitarios, ahora reside en un apartamento fuera del campus y ha tomado precauciones adicionales, como no salir sola a correr y asegurarse de que sus amigos siempre puedan ubicarla.
En Watsonville, Santa Cruz, la agencia Servicios Monarca ha notado un aumento en los casos de asalto sexual, reportando un 10% más de casos en comparación con el año anterior, alcanzando cerca de 500 incidentes anuales. María Barranco, representante de la agencia, ofrece valiosas recomendaciones a las víctimas y a la comunidad en general. Barranco destacó la importancia de estar alerta y de no dudar en hacer un reporte a la policía si se percibe que alguien está siendo seguido o en una situación peligrosa.
Además, aconsejó a las personas que eviten dejar sus bebidas desatendidas en bares o eventos, ya que esto puede ser una oportunidad para que los agresores pongan sustancias en las bebidas. Subrayó que es crucial conocer bien a las personas con las que uno se relaciona y no ceder ante presiones para hacer algo que no se desea. “Decir no no te va a hacer menos amiga o menos mujer”, destacó Barranco.
Servicios Monarca también ofrece una amplia gama de recursos y asistencia para las víctimas de asalto sexual, incluyendo consejería individual y grupal, apoyo legal, asistencia para obtener órdenes de restricción, y acompañamiento a exámenes forenses. Además, la agencia cuenta con un refugio confidencial para aquellas personas que no se sienten seguras y necesitan un lugar donde puedan estar protegidas.
Para más información o si desea reportar un incidente de asalto sexual, puede comunicarse con Servicios Monarca llamando al 1-888-900-4232.

