
Negociantes del centro comercial El Mercado en la Calle Alisal, en Salinas, están viviendo momentos difíciles. Varios reportan caídas en sus ventas de más del 10%, y algunos hasta de un 30%. Muchos atribuyen esta situación al miedo generado por recientes redadas y detenciones de inmigrantes en la región.
Ivonne Ramírez, dueña de un negocio en El Mercado, asegura que la comunidad vive con temor. “No hay mucho trabajo, y con lo de las redadas está afectando a toda nuestra comunidad”, comentó. Según ella, la mayoría de sus clientes trabajan en el campo o en los empaques locales, y ante la amenaza de deportaciones, muchos prefieren no salir de casa.
Un estudio del Instituto de Economía del Área de la Bahía respalda esta preocupación. La investigación revela que las deportaciones masivas podrían costarle a California más de 278 mil millones de dólares. El estado alberga la mayor proporción de población inmigrante en todo el país, por lo que cualquier acción federal tiene un impacto significativo en la economía local.
Mireya García, quien opera un salón de belleza en la zona, también ha visto una fuerte baja en su clientela. “La gente tiene miedo, no sale. No hay movimiento, no hay nada”, dice. Muchos de sus clientes se dejan llevar por rumores en redes sociales que alertan sobre operativos migratorios, aun cuando no siempre son confiables.
La situación es tan grave que algunos de los 14 comerciantes de El Mercado de Alisal tienen problemas para pagar la renta. Según Delia Luevano, gerente del centro comercial, varios tienen que fraccionar el pago o pedir prórrogas. “Las ventas están muy bajas y las rentas son muy caras”, explica.
El bar y restaurante La Movida también ha sido golpeado duramente. Su gerente, Moisés Luevano, relata que han tenido que cancelar presentaciones musicales por falta de público. “Ha sido desastroso. Los trabajadores son los que hacen que la economía del condado crezca… y ahora ni para comer hay”, lamenta.
Ante este panorama, los comerciantes de Salinas piden a los gobiernos locales, estatales y federales que actúen. Esperan que se implementen programas de apoyo económico que les permitan mantenerse a flote en medio de una crisis que no provocaron, pero que los está afectando profundamente.

