
Monterey, CA.- Con cálidos aplausos y muestras de alegría, Ramón Bejarano fue recibido en Monterey tras darse a conocer su nombramiento como nuevo obispo de la Diócesis de Monterey. El anuncio fue realizado este martes por el Vaticano, luego de que el papa León XIV lo eligiera para asumir esta nueva responsabilidad pastoral.Ramón Bejarano, de 56 años de edad, es descrito por quienes lo conocen como un hombre sencillo, de gran corazón y profundamente cercano a la gente. Nació en Texas y se crió en México, donde desde joven trabajó en el campo para ayudar a mantener a su familia. Más adelante vivió en el Valle de San Joaquín, experiencia que marcó de manera importante su vocación y su compromiso con las comunidades agrícolas.Antes de su llegada a Monterrey, Bejarano trabajó en la Diócesis de Stockton y se desempeñó como obispo auxiliar en la Diócesis de San Diego. Ahora, reemplazará a monseñor Daniel García, quien fue designado obispo de Austin, Texas, a principios de este año.“Soy pastor para todos, para todas las personas”, expresó Bejarano, destacando que gran parte de su experiencia pastoral ha estado ligada al trabajo con comunidades agrícolas e inmigrantes. “Sé muy bien lo que es el trabajo en el campo”, afirmó, recordando que su primer empleo en Estados Unidos fue precisamente en labores agrícolas.El nuevo obispo aseguró que la diócesis mantiene un firme compromiso de apoyo a los inmigrantes y manifestó su dolor ante las injusticias que enfrentan. “Los inmigrantes están viviendo situaciones difíciles; son gente muy trabajadora y noble, y necesitan nuestro respeto”, señaló.Bejarano también habló sobre sus planes y proyectos al frente de la diócesis, subrayando que la familia y los jóvenes serán una prioridad en su labor pastoral. Además, reveló que dará especial atención a la investigación y atención de abusos e injusticias contra niños y personas vulnerables dentro de la comunidad.“Es muy importante proteger a los menores y a las personas ancianas. Los sobrevivientes de abuso sexual han pasado por pesadillas muy terribles, y quiero ser un apoyo cercano en su proceso de sanación”, afirmó.El nuevo obispo comenzará oficialmente su labor en la Diócesis de Monterey entre febrero y marzo próximos.