
CASTROVILLE, CA — “Sé que nada me devolverá a mi hijo Sal, pero sí quiero que se haga justicia y que el responsable responda por sus actos.”
Con voz firme y cargada de dolor, Robin Vargas habla del asesinato que cambió su vida para siempre.
La noche del 10 de agosto de 2015, su hijo Sal Vargas, de apenas 18 años, fue asesinado a balazos durante una fiesta juvenil frente a la casa de sus abuelos en Castroville. Aquella noche no solo perdió a su hijo mayor; su otro hijo, Dominic, de 16 años, también resultó herido al correr a socorrer a su hermano tras los disparos. Lo sostuvo moribundo en plena calle, mientras pedía ayuda.
De acuerdo con las autoridades, el sospechoso, Steven Vásquez, enfrenta un cargo de asesinato y dos cargos de intento de homicidio. Durante 15 años, Vásquez vivió en libertad, mientras la familia Vargas cargaba con el peso de la tragedia.
Le quitó la vida a mi hijo y destrozó a mi familia. No quiero revivir esta pesadilla otra vez en los tribunales, pero necesito justicia”, dice Robin, quien ha esperado más de una década para este momento.
Ahora que el caso ha sido reabierto y el juicio se aproxima, Robin asegura estar dispuesta a perdonar, no por el acusado, sino por su propia paz mental. “Perdonarlo no es para él, es para mí. Para que mi familia también pueda encontrar un poco de paz”, afirma.
Robin recuerda a Sal como un joven amable, lleno de sueños y profundamente querido por su comunidad. “Tenía un corazón bondadoso. Le gustaba ayudar, hacer amigos, y todos lo querían: sus maestros, sus amigos, su familia.”
Sal soñaba con seguir los pasos de su padre, quien trabaja en una compañía de grúas en Salinas, y algún día fundar su propio negocio en la Costa Central. “Le quitaron la oportunidad de tener una vida plena. No pudo cumplir sus sueños”, lamenta su madre.
Robin también recalca que su hijo Sal no fue la única víctima. “Dominic también fue baleado. Fueron tres víctimas, y merecen justicia todas”, afirma con determinación.
Por eso, hoy hace un llamado a otras familias que han perdido a un ser querido por la violencia:
“Que no se rindan. La justicia tarda, pero puede llegar.”
Steven Vásquez podría enfrentar su acusación formal este lunes a la 1:30 p.m. en la Corte del Condado de Monterey. La familia Vargas estará presente, con la esperanza de que esta vez, la justicia sí se haga presente.