
Costa Central — Lo que comenzaron como unas vacaciones familiares en México terminaron convirtiéndose en una amarga experiencia para Gustavo García Aguilar, un residente de Gilroy de 61 años. Fue arrestado el pasado 3 de abril en el Aeropuerto Internacional de San José, al regresar a Estados Unidos, debido a antecedentes penales que, según él, ya había saldado ante la justicia.
Yo fui a pasar mis vacaciones a México. De regreso me chequearon mis papeles y tenía antecedentes, pues, pero ya pagados… pero no valieron. Tuvieron que arrestarme para limpiar mi récord”, expresó García Aguilar, quien fue liberado el 1 de octubre tras casi seis meses en detención migratoria.
Durante su detención, fue trasladado a varios centros, incluyendo el Golden State Annex en McFarland y posteriormente al centro de detención en California City, . También pasó varios días en San Francisco, donde, según relata, fue mantenido en condiciones difíciles. “Me tuvieron como nueve o diez días sentado en una silla… que fue lo que no me gustó porque estaba un poco enfermo. Me daban las tres comidas, estaba cerca del baño. Llegaron las 12:00 de la noche y me metieron en un cuartico hasta las 5:00 de la mañana. Me traían para atrás. Me empecé a hinchar”, contó visiblemente afectado.
Para lograr su liberación, fue clave la colaboración entre su abogada de inmigración, Blanca Zarazúa, y un abogado penalista. Zarazúa explicó que, debido a los antecedentes penales, era necesario trabajar ambos frentes legales.
“Colaborar con un abogado especialista en asuntos penales fue fundamental, porque el señor tenía antecedentes penales, y sin tratar ese tema no íbamos a tener éxito en la corte de inmigración”, dijo.
El 25 de septiembre recibieron el fallo favorable del juez, y seis días después, el 1 de octubre, Gustavo fue liberado. Aunque enfrentó un proceso difícil, su estatus legal no fue revocado.
“Él nunca perdió la condición de residente permanente. Entonces, tomará la tarjeta, pero realmente la condición no cambia, a menos que el juez haga esa decisión”, aclaró Zarazúa.
Hoy, Gustavo García Aguilar se encuentra en libertad y continúa su vida como residente legal en California. Su caso pone de relieve los desafíos que pueden enfrentar personas con antecedentes penales, incluso años después de haber cumplido sus condenas.