(Costa Central).- A partir del próximo ciclo escolar, todas las escuelas públicas de California deberán implementar políticas que limiten o prohíban el uso de teléfonos celulares durante el horario de clases, como parte de una nueva legislación estatal que busca reducir las distracciones en el aula, mejorar la concentración de los estudiantes y fortalecer el ambiente de aprendizaje.
La medida forma parte de la Ley de Escuelas Libres de Teléfonos, la cual obliga a los distritos escolares a establecer reglas claras sobre el uso de dispositivos móviles. Aunque el objetivo es el mismo en todo el estado, cada distrito tendrá la flexibilidad de decidir cómo aplicará la normativa.
En la Costa Central, algunos distritos ya han comenzado a adoptar estrategias para disminuir el uso de celulares dentro de las escuelas. Uno de ellos es el Distrito de Preparatorias de Salinas, donde desde hace más de un año los estudiantes utilizan bolsas especiales con seguro para guardar sus teléfonos durante la jornada escolar.
“En nuestro distrito ya llevamos más de un año utilizando las bolsas para celulares en todas las escuelas secundarias. Esto forma parte de nuestro esfuerzo por reducir las distracciones en los salones de clase y ayudar a los estudiantes a aprender y enfocarse en sus estudios”, explicó Sandra Galván, superintendente del Distrito de Preparatorias de Salinas.
La iniciativa también ha recibido el respaldo de algunos padres de familia, quienes consideran que la medida favorece el desempeño académico de los estudiantes.
“Por las bolsitas, siento que es una buena iniciativa que las escuelas han tomado. Por lo que yo veo, hay más enfoque en la parte académica”, comentó una madre de familia del distrito.
Las políticas variarán según cada distrito escolar. Mientras algunas escuelas exigirán que los teléfonos permanezcan guardados en las mochilas durante toda la jornada, otras utilizarán bolsas con seguro que impedirán el acceso al dispositivo hasta el final del día escolar.
Faris Sabbah, superintendente de Educación del Condado de Santa Cruz, señaló que los distritos están implementando la ley de distintas maneras, pero con un objetivo común.
“Los distritos escolares están aplicando la ley de manera diferente, pero todos con el propósito de limitar el uso de los teléfonos, especialmente durante el tiempo de instrucción. En algunos distritos, por ejemplo, los estudiantes pueden quedarse con el teléfono, pero tienen que mantenerlo guardado de manera que no sea visible durante las clases”, explicó.
La legislación contempla excepciones específicas. Los estudiantes podrán utilizar sus teléfonos celulares en casos de emergencia, cuando exista una amenaza percibida para su seguridad, por razones médicas o cuando el dispositivo forme parte de las adaptaciones establecidas en un Programa de Educación Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés).
Además, la ley exige que los distritos escolares revisen y actualicen sus políticas sobre el uso de teléfonos celulares al menos una vez cada cinco años, con el propósito de garantizar que las reglas continúen respondiendo a las necesidades de las comunidades escolares.
Con esta medida, California busca promover entornos educativos con menos distracciones y favorecer que los estudiantes dediquen mayor atención a las actividades académicas dentro del salón de clases.