Las autoridades sanitarias y agrícolas de Estados Unidos mantienen una alerta activa tras la detección de 16 casos de infección por el gusano barrenador del Nuevo Mundo en animales. El hallazgo ha encendido las alarmas por el riesgo que este parásito representa para el ganado, otras especies animales y, potencialmente, para la salud pública.
Hasta el momento no se han confirmado contagios directos en humanos dentro del territorio estadounidense, pero el brote ha motivado una respuesta coordinada entre distintos organismos para contener su expansión y reducir el impacto económico y sanitario.
Casos detectados y zonas afectadas
El gusano barrenador del Nuevo Mundo (Dermatobia hominis) tiene la capacidad de depositar huevos en heridas abiertas o cavidades naturales de animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos. Cuando las larvas eclosionan, se alimentan de tejido vivo, lo que puede provocar infecciones severas que requieren atención especializada.
De los 16 casos reportados, la mayoría se registró en ganado bovino en Texas, estado donde se concentra una parte importante de la industria ganadera del país. También se confirmó un caso en un perro en Nuevo México, lo que demuestra que el parásito puede afectar a distintas especies animales. Las infecciones se localizan, en su mayoría, en zonas cercanas a la frontera con México, un elemento que preocupa por la posibilidad de dispersión transfronteriza. El Servicio de Sanidad e Inspección de Salud Animal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) trabaja junto con autoridades estatales y locales para monitorear la situación y aplicar medidas de control.
Estrategias de contención
Entre las principales acciones adoptadas destaca la liberación controlada de moscas estériles, una técnica biológica utilizada con éxito en campañas previas de erradicación. El método consiste en introducir machos incapaces de reproducirse, lo que reduce gradualmente la población del insecto sin recurrir a pesticidas químicos.
Además, se reforzaron los sistemas de vigilancia en las zonas afectadas y se pusieron en marcha campañas de información dirigidas a ganaderos y dueños de mascotas para identificar síntomas tempranos de infección. Las autoridades también evalúan posibles restricciones al movimiento de animales infectados para evitar que el parásito llegue a nuevas áreas.
Recomendaciones para la población
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalaron que, por ahora, no existe transmisión local confirmada a seres humanos; sin embargo, recomendaron mantener medidas preventivas, sobre todo en zonas rurales o cercanas a focos de infección.
Entre las principales sugerencias figuran cubrir las heridas abiertas, usar ropa protectora como camisas de manga larga y pantalones, y aplicar repelentes autorizados para disminuir el riesgo de exposición a moscas.
En caso de presentar heridas dolorosas que no cicatrizan, presencia de larvas o señales de infección como mal olor y sangrado, se recomienda buscar atención médica de inmediato. La notificación oportuna a las autoridades sanitarias es clave para dar seguimiento a los casos y evitar complicaciones.
Este brote subraya la necesidad de una vigilancia constante y de la coordinación entre agencias federales, estatales y locales para proteger tanto la salud animal como la humana, especialmente ante amenazas sanitarias emergentes vinculadas con el cambio climático y la movilidad internacional.
Más información
Para conocer más sobre el gusano barrenador del Nuevo Mundo, sus riesgos y métodos de control, se puede consultar la página oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en CDC – Myiasis: Gusano Barrenador. También se recomienda revisar la información del USDA y de las oficinas estatales de salud animal para obtener actualizaciones y asistencia especializada.
Fuente original: Noticias Laredo
24 Jun, 2026

