El Mundial de fútbol no solo ha intensificado la pasión en estadios y hogares, sino que también ha impulsado un aumento notable en la venta de artículos piratas mundialistas en la Ciudad de México. Playeras, gorras, peluches y otros productos conmemorativos se han convertido en parte del paisaje urbano, aunque en su mayoría no provienen de canales oficiales ni autorizados.
La expansión de este fenómeno representa un reto para las autoridades mexicanas, que enfrentan dificultades para contener el comercio informal, especialmente en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México y en diversos mercados y calles de la capital. La alta demanda por productos relacionados con el torneo ha favorecido la circulación de mercancía falsificada entre aficionados que buscan opciones accesibles para sumarse al ambiente mundialista.
El crecimiento de esta actividad refleja cómo el entusiasmo deportivo puede traducirse en una oportunidad para la economía informal. Si bien genera ingresos para pequeños comerciantes, también ocasiona pérdidas a las marcas oficiales y pone en riesgo la protección de los derechos de propiedad intelectual vinculados al evento.
La camiseta pirata, el artículo más buscado
Entre los productos más vendidos destaca la camiseta pirata de la selección mexicana, que se mantiene como el artículo más falsificado y más solicitado. Está disponible en distintos colores y tallas, con precios que van de los dos a los treinta dólares, lo que amplía su alcance entre distintos sectores del público. Algunos vendedores también ofrecen sudaderas y chamarras con diseños alusivos al Mundial.
La escasez de ciertos colores, como el blanco, evidencia el nivel de organización que ha desarrollado el comercio informal para responder a la demanda. Varios vendedores incluso informan a sus clientes sobre posibles fechas de reposición, lo que muestra la rapidez con la que se adapta este mercado a las preferencias de los consumidores, aun sin contar con productos auténticos.
Comercio informal al alza
La venta de mercancía pirata no se limita a las playeras. También incluye gorras, calcetas, toallas y peluches de las mascotas oficiales del Mundial, así como figuras inspiradas en futbolistas destacados. En algunos puntos, estos productos se ofrecen a plena luz del día, pese a los operativos y restricciones implementados por las autoridades para contener esta práctica ilegal.
La informalidad se extiende tanto a mercados populares como a zonas estratégicas cercanas al Estadio Ciudad de México, lo que complica su control. Para muchos comerciantes, fabricar o conseguir estos artículos en un plazo de una a dos semanas y venderlos a precios competitivos representa una oportunidad temporal de gran rentabilidad durante la temporada mundialista.
Impacto en la propiedad intelectual
Más allá del impacto económico sobre las marcas oficiales, que invierten importantes recursos en licencias y distribución, la proliferación de artículos piratas mundialistas afecta directamente los derechos de propiedad intelectual que protegen la imagen, los diseños y los símbolos del torneo. Organismos e instituciones encargados de esta materia han expresado su preocupación por el avance de las falsificaciones, que además alimentan el comercio ilegal y la evasión fiscal.
Entre los productos más cotizados figuran los muñecos de peluche de futbolistas y mascotas oficiales, reproducidos en distintos materiales y tamaños. La amplia variedad de estas imitaciones y la falta de control sobre su fabricación y distribución dificultan los esfuerzos para proteger tanto la propiedad intelectual como la seguridad y la calidad para el consumidor.
En respuesta, autoridades mexicanas y organismos internacionales continúan impulsando estrategias para sensibilizar a la población sobre los riesgos de comprar productos piratas y fortalecer la fiscalización con el objetivo de reducir este fenómeno durante y después del evento mundialista.
Recursos adicionales
Para conocer más sobre la protección de la propiedad intelectual y las acciones contra la piratería en México, se recomienda visitar el sitio oficial del Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR), donde se ofrece información actualizada y recursos adicionales sobre este tema.
Fuente original: Noticias Reno
24 Jun, 2026

