(Costa Central).- Tras varios rescates registrados este verano en las playas de la Costa Central, autoridades y salvavidas están reforzando el llamado a la prevención y al conocimiento de las condiciones del océano para evitar tragedias, especialmente entre los menores de edad.
Como parte de ese esfuerzo, se impulsa la campaña Safe Beach Day, una iniciativa que busca educar a residentes y visitantes sobre los riesgos del mar y las medidas que pueden tomar para disfrutar de las playas de forma segura.
Los salvavidas señalan que, aunque su misión es salvar vidas, la prevención comienza con las decisiones que toman las familias antes de llegar a la playa.
Uno de los rescates más recientes ocurrió el 25 de julio en la playa Seabright, en Santa Cruz. El incidente se volvió viral luego de que un salvavidas de 16 años rescatara a un niño de 10 años que se encontraba en peligro. La rápida intervención del joven evitó una posible tragedia y le valió un reconocimiento por su acto de valentía, incluyendo una invitación a la Casa Blanca.
Gavin Mazzia, salvavidas, recomienda a los padres informarse sobre las condiciones del océano antes de visitar la playa y verificar si habrá personal de rescate de servicio. También aconseja que los niños naden siempre cerca de una torre de salvavidas y permanezcan bajo supervisión constante, incluso cuando juegan en la arena.
Mazzia explicó que es importante consultar con los salvavidas sobre las condiciones del mar, ya que pueden presentarse series de hasta 20 olas consecutivas, un fenómeno que representa un riesgo considerable para los menores y para personas con poca experiencia en el agua. Si una playa no cuenta con salvavidas, recomienda evitar que los niños entren al océano.
Por su parte, Jane Martinelli, madre de familia, considera que la supervisión constante es la principal herramienta para prevenir accidentes. Explicó que uno de sus hijos aún no sabe nadar, por lo que siempre utiliza un chaleco salvavidas y nunca entra al agua sin avisar primero a un adulto.
“Es importante enseñarles desde pequeños que el océano es mucho más poderoso que ellos y que siempre deben respetarlo”, señaló.
Los especialistas también recuerdan que la prevención debe extenderse a las piscinas. Recomiendan que un adulto supervise de manera exclusiva a los niños pequeños, sin distraerse con teléfonos celulares o conversaciones. En el caso de los menores de corta edad, el adulto debe permanecer dentro del agua y mantenerse a una distancia menor a la de un brazo extendido. Asimismo, advierten que los flotadores y juguetes inflables no sustituyen la supervisión ni eliminan el riesgo de ahogamiento.
La importancia de estas recomendaciones quedó de manifiesto el pasado miércoles, cuando un niño de un año y medio fue trasladado de emergencia a un hospital tras un presunto incidente de ahogamiento en la piscina de una vivienda ubicada en el norte de Salinas, cerca del 260 de Navajo Drive. Bomberos realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) antes de que el menor fuera transportado al hospital. La investigación del caso continúa y las autoridades no han proporcionado más información.
Los salvavidas reiteran que la mejor forma de prevenir tragedias es nunca dar la espalda al océano, mantenerse informado sobre las condiciones del mar, respetar las advertencias y procurar ingresar al agua únicamente cuando haya personal capacitado vigilando la playa.

