
La comunidad de Pájaro vive días de tensión e inconformidad luego de que padres de familia y estudiantes denunciaran presuntos despidos de maestros y consejeros en el Distrito Escolar del Valle de Pájaro (PVUSD). Los padres aseguran que los consejeros son fundamentales para atender los crecientes problemas de salud mental entre los estudiantes, especialmente tras la pandemia. Durante la reunión de la mesa directiva realizada esta semana, decenas de maestros y empleados exigieron que cualquier reducción presupuestaria comience por los puestos administrativos de mayor nivel, y no por el personal que trabaja directamente con los alumnos.El distrito contempla el recorte de al menos 150 empleados, entre ellos:15 consejeros11 maestros de intervención en lectura2 especialistas en conducta13 clínicos de salud mental10 asistentes de salud15 asistentes educativos40 maestros de educación especialy más de 50 maestros temporales.Edith Ruiz, representante de la Federación de Maestros del Valle de Pájaro, advirtió que los recortes tendrían un fuerte impacto en la comunidad escolar. “Puede afectar mucho a los maestros, pero también a los consejeros que ofrecen apoyo académico y emocional a los alumnos. Estos recortes van a ser devastadores para nuestros estudiantes y para nuestra comunidad”, señaló.Un déficit millonario y una matrícula en descensoSegún el distrito, las medidas responden a un déficit de 15 millones de dólares, consecuencia de la desaparición de más de 127 millones en fondos de emergencia de la era COVID y de la disminución sostenida en el número de estudiantes. Solo este año, PVUSD perdió 450 alumnos, y se estima que otros 500 no regresarán el próximo ciclo escolar.Alejandro Chávez, portavoz del distrito, confirmó que la baja matrícula afecta directamente el presupuesto escolar. “En los últimos 10 años, el distrito ha perdido más de 4,000 estudiantes. Eso significa menos fondos para operar”, explicó.Indignación por aumentos salariales a administradoresSin embargo, no fueron los recortes en sí lo que más molestó a la comunidad, sino los recientes aumentos salariales otorgados a altos administradores del distrito. Padres y maestros consideraron que esta decisión es contradictoria y exigieron que los ajustes comiencen “por arriba”.Edith Ruiz reiteró que en un momento en el que los estudiantes enfrentan problemas de salud mental y un aumento en incidentes de violencia, es indispensable mantener al personal que brinda apoyo directo. “Necesitamos escuelas con consejeros profesionales y maestros suficientes”, afirmó.La mesa directiva tomará una decisión final sobre los recortes el 11 de diciembre, mientras la comunidad continúa pidiendo transparencia y que sus preocupaciones sean escuchadas.

