
Con un gran despliegue de música, colorido y la participación de decenas de familias, el Concilio de Acción Comunitaria del Condado de Santa Cruz (CAB, por sus siglas en inglés) celebró su 60 aniversario agradeciendo la confianza que la comunidad le ha brindado durante seis décadas. La organización reafirmó su compromiso de trabajar para eliminar la pobreza y generar cambios sociales duraderos, a través de la defensa de derechos, el acceso a servicios esenciales y el apoyo directo a las familias de bajos ingresos.
CAB se ha consolidado como una de las organizaciones comunitarias más importantes de la región, con una misión centrada en construir una comunidad próspera y equitativa abordando las causas profundas de la pobreza. Su labor abarca vivienda, empleo, asistencia legal e inmigración, además de programas de emergencia que se activan cada año para miles de residentes.
La directora de CAB, María Elena de la Garza, destacó la estrecha relación entre la organización y las familias locales.
“Tenemos que celebrar, más que todo, la confianza de la comunidad latina, la confianza de la comunidad que nos tiene para seguir trabajando y dando los servicios que son tan importantes”, señaló.
Entre los invitados especiales estuvo Dolores Huerta, cofundadora del movimiento campesino UFW, quien reconoció la importancia del trabajo comunitario.
“Gracias a ellos y a muchas personas que están haciendo todo lo que pueden para ayudar a las familias que han sufrido deportaciones. Es importante que el pueblo siga apoyando a estos grupos no lucrativos que hacen tan buen trabajo”, expresó.
Uno de los programas más robustos de CAB es el de servicios de inmigración, que cada año atiende a cerca de 9 mil personas. De la Garza explicó que todo el trabajo legal se realiza con abogados y personal certificado para brindar orientación profesional y confiable. “Es mejor educarnos”, afirmó.
Por su parte, Kate Hinnenkamp, directora del Programa de Inmigración, destacó que el equipo continúa ofreciendo renovaciones de DACA, solicitudes de ciudadanía y ayuda para víctimas de delitos y de tráfico de personas. Además, este año la organización inició un programa de defensa contra la deportación.
CAB también administra una amplia red de apoyo en temas de vivienda. Su directora de programas, Paz Padilla, señaló que el programa de asistencia de renta ha sido crucial para las familias que atraviesan dificultades económicas. “Tenemos el programa de asistencia de renta para las personas que, por alguna razón, no pueden pagarla”, explicó.
Otro de los esfuerzos más valorados es el Programa de Jornaleros, el cual ha dignificado la labor de cientos de trabajadores en la región. Luis Alonso Nieves, jornalero, destacó el impacto del centro:
“Por medio del Centro Jornalero evitamos el robo de salario y el maltrato, para que se respeten nuestros derechos laborales.”
En su 60 aniversario, CAB reafirma su compromiso con la justicia social, la dignidad humana y el fortalecimiento de la comunidad, destacando que su trabajo sigue siendo esencial para miles de residentes que buscan estabilidad, apoyo y oportunidades.

