
Los usuarios de la Línea 4 del Tren Ligero de Monterrey se han manifestado en contra del reciente aumento a la tarifa del servicio, que ha generado una ola de críticas debido a las obras inconclusas y a la inseguridad que enfrentan a diario. Muchos pasajeros han destacado que, a pesar de que el costo del boleto ha aumentado, los servicios no han mejorado y continúan las quejas sobre la falta de mantenimiento y actualización en el sistema. La preocupación por la seguridad también ha tomado un papel central en las quejas, ya que personas en la estación afirman que no se sienten seguras mientras esperan su transporte. La situación ha llevado a los usuarios a pedir una revisión exhaustiva de la infraestructura y la implementación de medidas de seguridad efectivas por parte de las autoridades responsables. El diálogo entre los usuarios y el gobierno local se vuelve cada vez más urgente, ya que la confianza en el servicio continúa en descenso, lo que podría llevar a una mayor desconfianza y al éxodo de pasajeros hacia otros medios de transporte. Así, la comunidad exige que se prioricen las obras y se garantice un servicio de calidad que justifique los nuevos costos, enfatizando que un transporte público seguro y eficiente es un derecho que deben disfrutar todos los ciudadanos de Monterrey.

